¿Qué es ser maestra de educación especial?


 

En el día a día en educación especial…

  • Es apostar por tus alumnos cada día.
  • Es perseverar hasta en los momentos más duros, aunque ellos no puedan perseverar.
  • Es conocerles a fondo y sacar a flote sus capacidades más ocultas.
  • Es seguir a un niño nervioso que deambula por el cole. Cuidando de él pero a la vez dándole su espacio para relajarse.
  • Es conversar una hora con una alumna en el patio en pleno invierno para convencerla de que vuelva a clase y lo intente una vez más.
  • Es escuchar una y otra vez esa preocupación que tiene tu alumno cada lunes tras un finde duro en casa.
  • Es hacerse la distraída con algunas conductas inadecuadas.
  • Es valorarles como personas en constante desarrollo físico, mental y social.
  • Es saber darles oportunidades y empujoncitos.
  • Es sonreír a esas malas caras cuando tienen un día torcido.
  • Es saber tomarse con humor algunas situaciones del día a día.
  • Es hacer sentir seguro a ese niño que viene de un contexto difícil.
  • Es hacer sentir respetada a esa niña tan insegura.
  • Es reconocer que detrás de un golpe o un grito hay un problema que debemos resolver juntos.
  • Es dar la mano al niño que se cae aunque le hayas dicho por activa y por pasiva que no se suba a ese lugar tan alto.

En los momentos más duros en educación especial…

  • Es encontrar un aprendizaje tras una explosión o una agresión.
  • Es encontrar la calma hasta en los momentos más dramáticos.
  • Es saber reponerse tras un día duro.
  • Es saber desconectar al salir del colegio.
  • Es el estado de alerta ante un grupo especialmente complejo.
  • Es esperar pacientemente a que se calme ese niño que ha tirado todo al suelo,para resolver la situación y volver a la normalidad.
  • Es inmovilizar a esa niña que se autolesiona o pone en riesgo su integridad física.
  • Es guiar a ese niño que actúa de manera autodestructiva.

En el aprendizaje en educación especial…

  • Es buscar mil formas distintas de resolver un problema hasta encontrar una que puedan interiorizar.
  • Es saber fluir entre la exigencia y la flexibilidad en determinados momentos.
  • Es entender que quizá necesita aprender otras cosas que los demás no esperan de él o ella.
  • Es convencerles de que deben estudiar y aprender para hacerse valer y ser autosuficientes el día de mañana.

En el ámbito social en educación especial…

  • Es saber ayudar a la niña que todavía no puede comunicar.
  • Es ayudar a poner nombre a los pensamientos y sentimientos de esa niña que parece no tener freno.
  • Es usar tu voz en nombre de ese niño que está aprendiendo a usar pictos o gestos.
  • Es defenderles del abuso.
  • Es dar sentido a algo y romper con la incomprensión de ese niño que se pierde en determinadas situaciones.
  • Es hacerles conscientes del momento e involucrarles en todo aquello que les rodea.
  • Es enseñarles las cosas tan preciosas que esconde la vida.
  • Es facilitarles la vida y enseñarles a vivir.
  • Es ir contra el mundo por ellos.
  • Es romper las barreras.
  • Es que no te importen las miradas ni los comentarios de desconocidos cuando salís de excursión.
  • Es sentarte en la calle con ese niño que se ha cansado de seguir.

En el apego en educación especial

  • Es saber querer a tus alumnos y alumnas tal como son.
  • Es respetar sus necesidades, pensamientos e intereses aunque rompan tus esquemas.
  • Es ayudarles a sentirse incluídos en esta loca selva humana a la que llamamos «mundo social».
  • Es enseñarles a quererse tal como son.
  • Es apoyarles en todo momento y ejercer de figura de referencia.
  • Es saber darles respuestas adecuadas y reconocer cuando no las tenemos.
  • Es saber reconocer nuestras limitaciones.
  • Es abrir fronteras y estar abiertos al cambio continuo.
  • Es entender que ellos y ellas tienen una percepción del mundo distinta y que la nuestra no es más válida porque sí.

En lo personal y vocacional en educación especial…

  • Es separar a dos amigos de una pelea y conseguir que recuerden aquello que los unió.
  • Es recibir un golpe sin querer.
  • Es agotamiento físico y mental.
  • Es dudar.
  • Es querer dejarlo en ocasiones.
  • Es recordar el motivo que te llevó a este trabajo tan sacrificado.

En la relación con sus familias en educación especial…

  • Es dialogar con las familias, apoyarlas y darles el empujón que necesitan a veces para seguir.
  • Es ser pacientes con esas familias que lo pasan mal o no saben gestionar algunas situaciones de manera adecuada.
  • Es ponerse en el lugar de la familia.
  • Es saber comunicar.
  • Es aguantar algún insulto.
  • Es aguantar alguna amenaza. A veces la agresión.
  • Es aguantar la falta de coordinación o el desacuerdo.
  • Es saber buscar mediación de terceros.
  • Es saber no involucrar en esos asuntos al niño o la niña.
  • Es saber medir.

¿Qué debemos hacer por la educación especial?

Rompamos ya con el estigma hacia la profesión y ámbito de la educación especial.

Ser maestra de educación especial es todo esto y mucho más. Ser maestra de educación especial es mi trabajo y me encanta. Y mi alumnado todavía más. Por los que tuve, tengo y que vendrán.?

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